Seminario aborda los nuevos escenarios y desafíos que impone el cambio climático

21/06/2019

Durante el seminario “Bosque esclerófilo y olas de calor”, un grupo de expertos analizó las consecuencias del cambio climático en el bosque central de Chile, y las posibles soluciones desde la ciencia, la ciudadanía y la política. Entre las opciones, los participantes destacaron la necesidad de establecer un trabajo interdisciplinar, un manejo integral y la institucionalización del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).

El jueves 13 de junio se llevó a cabo el seminario “Bosque esclerófilo y olas de calor: Nuevos escenarios y desafíos que impone el cambio climático”. El encuentro fue organizado por el Departamento de Ecosistemas y Medio Ambiente de la Pontificia Universidad Católica, a raíz de la investigación que lleva adelante Marcelo Miranda, académico de la Facultad de Ingeniería Forestal UC, y Cynnamon Dobbs, académica del Centro de Modelación y Monitoreo de Ecosistemas de la Universidad Mayor, en el marco del Proyecto GEF Montaña. Como resultados preliminares, los investigadores detectaron la muerte paulatina del follaje en árboles del bosque esclerófilo de la cuenca de Santiago de Chile.

“Las observaciones de este estudio han causado impacto en el mundo científico y también en la ciudadanía en general, por lo que nos pareció muy interesante apoyar el desarrollo de este seminario, de manera de compartir experiencias con miras al futuro, considerando el escenario que vive el país, en plena discusión del Proyecto de Ley que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP)”, dijo Juan José Donoso, jefe de la División de Recursos Naturales y Biodiversidad del Ministerio del Medio Ambiente y director del Proyecto GEF Montaña.

Impacto en la población

Según las mediciones de los expertos, un 70% del bosque central de Chile estaría con algún grado de daño. Una sequía prolongada y las últimas olas de calor serían los responsables de provocar este efecto en especies de árboles perennes que durante este verano comenzaron a perder sus hojas. “Gran parte del bosque de la región Mediterránea está siendo afectado por la sequía, siendo los bosques densos y semidensos los que presentan mayor daño. Y las especies más afectadas por estas olas de calor, son el peumo, el litre y el quillay”, aseguró Cynnamon Dobbs durante su presentación.

“Muchos individuos arbóreos, normalmente de color verde, hoy presentan hojas en tonos rojo y café, lo que no es normal para el bosque esclerófilo”, dijo la académica. Como consecuencia, las comunidades tanto humanas como ecosistémicas de la Región Metropolitana se ven directamente afectadas. “Todos los servicios ecosistémicos que nos aportaba el bosque, especialmente entre mazo y octubre de este año, dado los efectos de la sequía y el calor del verano, ya se perdieron”, dijo Cynnamon Dobbs. Es decir, la muerte del bosque tiene un impacto inmediato y directo sobre los centros poblados, “algo que comenzamos a ver este invierno, ya que las hojas de árboles vivos de las especies de bosque esclerófilo colaboran con la captura de polvo en suspensión, ayudan a mitigar la contaminación atmosférica, capturan dióxido de carbono, y son una importante fuente de polen para las abejas y la producción de miel”, señaló Marcelo Miranda.

Cómo enfrentar el problema

Al finalizar el seminario, en un panel de discusión se conversó sobre las acciones para enfrentar la problemática, desde la sociedad, la ciencia y la política. Los especialistas invitados coincidieron en que se debe fortalecer la colaboración inter y transdisciplinar, así como la integración del mundo público y privado.

“La pregunta más recurrente que hemos recibido, es ¿Qué hacemos? Y es lo más difícil de responder. Solo podemos sugerir acciones tanto personales como políticas, y apostar por educar, de manera de tener conciencia a nivel ciudadano y político, entender a las comunidades y, junto a ellas y con todos los antecedentes a la mano, decidir cuál es la mejor opción”, señaló Marcelo Miranda.

Por su parte, Alexis Vásquez, académico del Departamento de Geografía de la Universidad de Chile indicó que, la falta de legislación al respecto representa un gran obstáculo: “Las normativas existentes son limitadas. Si bien hay varias iniciativas que se están llevando a cabo, todas son de carácter indicativo, no obligan, y en ese sentido con las pocas herramientas disponibles es muy difícil aportar. Es importante organizarse y poner el tema en la agenda pública”. Así también lo señaló Marianne Katunarić, coordinadora del Proyecto GEF Montaña: “El desafío es organizar la información disponible y generar datos para tomar decisiones en forma robusta, bien informadas y a partir de ahí construir políticas públicas. Sin duda, tenemos que modernizar los instrumentos actuales y apostar por un manejo integral”.

Este fenómeno pudo cuantificarse gracias a la puesta en marcha de un sistema de monitoreo de la biodiversidad y servicios ecosistémicos, denominado SIMBIO, a escala regional para la Región Metropolitana de Santiago. “A través de la colaboración interinstitucional y la academia, hemos podido ponerle número al problema; sensibilizar; reflexionar sobre cómo minimizarlo, indicó Petra Wallem, jefa de Biodiversidad del Proyecto GEF Montaña.

SBAP

Como parte de las soluciones, los expertos también se refirieron a la necesidad de institucionalizar el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), actualmente en discusión en el Congreso. “El SBAP es una esperanza institucional para que de una vez por todas podamos poner los esfuerzos y converger todos los instrumentos que existen para hacer conservación y manejo de manera adecuada”, aseguró Marianne Katunarić.

El futuro SBAP será un servicios público dedicado exclusivamente a la conservación, el resguardo y la protección de la biodiversidad y las áreas protegidas del país, por lo que todos los esfuerzos que se han realizado hasta la fecha en materia de conservación tendrán las herramientas para continuar su camino en forma oficial. “Chile necesita un SBAP que cuide y proteja el medio ambiente, no podemos seguir esperando, por lo que como Ministerio del Medio Ambiente nos hemos sumado al llamado que ha hecho la Sociedad de Ecología de Chile (SOCECOL), y pedimos a nuestros parlamentarios darle urgencia a este proyecto de ley”, fue el llamado que hizo Juan José Donoso durante el seminario. De esta forma, se espera que en las próximas semanas se legisle a favor de la creación del SBAP.

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